Sonaba ‘Stairway to heaven’, pero era mentira.

Eres tan lindo,
que me cago en la puta cada vez que te miro
y me invaden estas ganas
tan fuertes
de comerte la boca
y decirte que te quedes, que
voy a hacerlo todo bonito y voy
a pintar las paredes de flores
para que te quedes; y que
voy a follarte como si no te quisiera pero después
voy a abrazarte como si fueras
el último resquicio de vida que me queda.

Tan lindo,
que me cago en la puta cada vez que te miro
y te descubro leyéndome las líneas corporales
y sonriendo, como queriéndome decir
“he venido
a joderte la vida”
mientras a mí, en el pecho,
se me desboca un animal indomable.